Tradicionalmente Poco Convencional…

4 meses han pasado desde el último post. Igual, quédense tranquilos… Nada ha pasado en la vida de esta super heroína durante estos meses.

Nada de nada.

Tan sólo presenté el libro “De Qué Me Disfrazo? Aventuras y Desventuras de una Super Heroína Bipolar”.

Creí que me enamoré.

Cociné como si fuera una mezcla ridícula de Martha Stewart y Caroline Ingalls.

Me abandonaron el día de mi cumpleaños.

Y canté vestida de vinilo con un latigo en la mano y parada sobre una mesa.

Realmente, meses tranquilos.

Ya les iré contando sobre cada una de estas situaciones. Tal vez no aún sobre el hecho de que me hayan abandonado. No creo estar lista para encarar ese episodio con humor aún. Tan sólo puedo decir que ese individuo ha puesto en perspectiva toda mi historia de vida. Todos los pelotudos e hijos de puta que conocí en mi vida de golpe palidecieron a su lado. Este individuo está hoy en condiciones de compartir el Paseo de la Fama de los Hijos de Puta con Josef Mengele y Yiya Murano.

Pero no. Aún no estoy lista para tomar esto con humor. Y eso que ya pasaron las 48 horas reglamentarias dictadas por la familia Prince para poder bromear sobre una tragedia.

De esta relación sí vale destacar que durante seis meses me convertí en una Betty Crocker del subdesarrollo, una verdadera ama de casa desesperada.

Durante 6 meses busqué recetas en internet y, ante la mirada desconfiada de mis amigas, les pedi recetas a ellas aún de comidas que nunca cociné. Tan sólo para “tenerlas por las dudas”. Una verdadera burla de lo que siempre supe ser. Visité el supermercado con más frecuencia que el teatro. Supe lo que era una espumadera y fui atacada, dos veces, por lo que sospecho no es una batidora. Una verdadera desgracia para las de mi clase. Las inútiles, quiero decir.

 Aprendí mucho de esta relación.

Aprendí a separar la yema de la clara del huevo.

A rebozar una milanesa.

Y a que las recetas que involucran una batidora, no son para mí.

Terminada la relación tuve que sincerarme conmigo misma.

La cocina no es lo mío. Solo cocinaba porque el troglodita que me adornaba lo valoraba. Pero la verdad la cocina no es muy compatible con la vida de una super heroína moderna.

Asi que junto con la salida de Mengele, la cocina de casa volvió a ser el jardín de invierno que nunca debió haber dejado de ser.

Durante este tiempo combiné mi agotadora carrera como super heroína con mi decadente carrera como ama de casa y mi cuestionable carrera como cantante.

Ensayos durante 4 meses de 9 horas semanales.

Como bien le dije a una amiga respecto de estos ensayos: Son una pesadilla. Yo no le dedico 9 horas semanales a nada. Ni a mi laburo como super heroína.

Después no se pregunten por qué el país está como está….

Y sin embargo, durante 4 meses le dediqué 9 horas semanales a una actividad que ni siquiera sé si me gustaba. Pero como bien dijo alguna vez La Cuarta, vos no le decís no a nadie.

Y cómo negarme a la oportunidad que me daban de compartir 9 horas semanales con 40 mujeres histéricas que sólo querían frotar a mi profesor de canto como si fuera la lámpara de Aladino.  Está claro que no eran las 40… Pero 30 seguro!

Durante estos ensayos también tuve la oportunidad de comprobar que efectivamente soy hija del ex-presidente De La Rua.

No sólo por mi falta de gracia para el humor sino también por mi ya vergonzosa falta de orientación que me llevó a hacer varias salidas de escena dignas de mi padre.

A ver. Ustedes piensan que exagero. Pero el director ya se había tomado a modo personal mi caso y en cada escena directamente y sin ocultar sus fastidio preguntaba: Diana, dónde estás?

Durante 4 meses fui la versión femenina de Wally.

Durante 3 meses no supe que estaba haciendo. Comencé a entender qué intentabamos armar a un mes del estreno…

Y ya era muy tarde para bajarme del proyecto.

Rescato que en estos ensayos conocí mujeres que no eran ni histéricas ni querían frotar a Juan como la lámpara de Aladino. Mujeres normales que querían hacer algo que les gusta hacer tanto como a mí.

Y, a pesar de que ya he dicho varias veces que no estoy contratando más amigos, me hice nuevas amigas que me orientaron en mis momentos de desorientación, me animaron a divertirme jugando a ser otra y me acompañaron en mis épocas de desolación ante el cruel abandono de Mengele.

Y llegó el gran día del debut.

Comencé tímidamente a vestirme.

En eso el peluquero me pregunta: Y vos, de qué haces?

Soy una crítica de cine. Medio sado y lésbica.

Podía imaginarme una voz diciendo: Mamá, te presento a mi novia. Una crítica sadomasoquista y lesbiana.

Todo lo que una suegra que se precie de serlo soño alguna vez.

Ahi, el peluquero enloqueció. Creo que entró a convulsionar y sin darme tiempo a decir “el vinilo me da calor” comenzó a meterme cientos de cosas en la cabeza. De hecho, me pareció sentir a Fellini arañarme la nuca en un intento por escaparse pero rápidamente el coiffeur (no les gusta que los llamemos peluqueros y yo soy una super heroína sobreadaptada) lo ajustó con un ganchito a mi cabeza. Maulló un poco más pero al poco tiempo se dio cuenta que no tenía sentido seguir rebelándose y que, de hecho, estaba más cómodo ahí que en la casa de la Gourmet de los Fideos con Paté.

De golpe, las otras integrantes del elenco querían sacarse fotos conmigo. Me convertí en la mascota del elenco. Y con todo lo que me habían puesto en la cabeza de hecho tenía a todo Temaiken en la cabeza.

Pantalones de vinilo… remera de vinilo… guantes de vinilo… gato en la cabeza… látigo.

Más que mascota era el Piñon Fijo del elenco.

Y sin embargo, no me importaba nada. A veces me sorprende el poco sentido del rídiculo que tengo. Aunque el hecho de que tome clases de canto hace 15 años y no me dé por vencida ya debería ser prueba suficiente.

Y así. Casi sin darme cuenta salí al escenario. Actué y canté.

Las repercusiones fueron de lo más diversas e intentaré recrearlas para ustedes:

- Definitivamente sos bipolar, dijo una amiga.

- Le dije a mi amigo, así es ella. No está actuando. Ella es así. Ella habla así.

- Eras vos haciendo de Stephanie Necrophorous. Vos eras Stephanie Necrophorous.

- Por qué todas estaban vestidas como princesitas y vos de vinilo y latigo? Es como cuando a tu hija le toca hacer en el acto del colegio de negrita mazamorrera en lugar de dama antigua.

Qué hacés cuando alguien te dice que vos sos una crítica, sadomasoquista y lésbica?

Le agradeces?

Che… Mil gracias. No sabés. Siempre soñé con ser una crítica, sadomasoquista y lésbica.

Y cuando alguien te dice que sos bipolar? A ver… Reformulo esta pregunta. Y cuando alguien a quien no le pagas exorbitantes sumas de dinero para que te diga que sos bipolar te dice que lo sos? Por respeto a los psicólogos dejemos a Maria Inés afuera de este tema.

Y cuando alguien te dice que sos la negrita mazamorrera y, lamentablemente, tiene razón?

Y sí. Tiene razón. Y también es verdad que no me tocó representar un papel tradicional dentro de este musical.

Por alguna absurda burla del destino los papeles no tradicionales se empeñan en encontrarme. Tanto en Nine como fuera del escenario.

 No se equivoquen. A veces me gustaría interpretar un papel tradicional.

Pero tampoco voy a dejar de interpretar un buen papel tan sólo porque no es convencional.

Pero tal vez esté más cómoda en papeles no tradicionales. Aquellos papeles en los cuales soy yo haciendo del personaje. Donde yo soy el personaje.

Está visto que cuando intento desempeñar un papel donde no me siento cómoda, tal vez un papel más tradicional como la inestimable Caroline Ingalls, termino atacada por un electrodoméstico o por un asesino en serie.

Como buena diva de Hollywood, tendré que ser muy cuidadosa a la hora de elegir mi próximo personaje.

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11 Responses to “Tradicionalmente Poco Convencional…”

  1. Jose Says:

    Geniel, reaparecio Diana
    Muy bueno!!!
    Y Mengele que se joda, él se lo pierde (con o sin espumadera y batidora)

    • soydianaprince Says:

      Si. He decidido de una vez por todas aceptar que lo mío no es la batidora y sí la escritura de poco vuelo y por qué no el latigo. Pero la batidora sin duda ha sido archivada. Un electrodoméstico altamente ingrato…

  2. Vivi Says:

    Jajajja!!! genial Sole…las aventuras de Diana son increibles…
    Despues de leer esto uno a veces entiende a Michael Douglas en “un dia de furia” cuando sale con la ametralladora…pero bueno…Sin Mengeles no habría historia ni posibilidades de saber que es definitivamente lo malo y descubrir que tambien es válida una superheroina sin batidora!!!

    Espero estar entre la 10 que no aspiraban al papel de Aladino!!!!!! ajjjaa!!!!

    Muchos besos!!!! Conocer a Diana fue sin duda un gran acierto 2010!!!!

    • soydianaprince Says:

      Mi querida Señora Spa: Si hay algo que logró Mengele es que otros en mi vida no lucieran tan mal. Personalmente le deseo una vida de gran infelicidad ;) Todo esto imaginatelo con tu vocecita hablando del spa…
      Quedate tranquila que vos eras una de las 10 que pasaban el psicotécnico. Pero no me vas a negar que eran pocas!
      Para mí conocer a la Sra. del Spa fue un highlight del 2010!

  3. Lidia Says:

    Vaya, y yo que te creía de vacaciones!… aunque recibir a primeros de año una nota de Diana merece la pena… me alegro del estreno, pero me gustaría más definición en la descripción… voy a ver si cotilleo un poco tu feisbuk y veo lo del vinilo, no me hago a la idea, la verdad… tú, tan glamourosa y con el látigo… jejejejeje
    Aprovecho para felicitarte el Año Nuevo, creo que en este 2011 te harás famosa, no sé si cantando, actuando o escribiendo, pero te auguro un gran triunfo… y a Menguele, que le den por el culo!

    • soydianaprince Says:

      Hola tia! Aun no me he ido de vacaciones pero me voy en mayo a China! Fijate mis fotos en facebook q veras q aun de vinilo soy glamourosa! Respecto de Menguele, le deseo una larga vida… De infelicidad! Besos!

  4. Mirna Says:

    Helga, wow!
    y como decia Capussotto y Alberti: yyy esta biennnnnnnnnnnnnn!!!!
    Aplausos

  5. karolinka Says:

    Hola Diana!!! Me encantó la reaparición! Te mando muchos saludos

  6. CS Says:

    Ay, Diana… como odiamos a los Mengeles de este mundo! Aunque suene horrible tengo que confesar que es un consuelo saber que a las superheroinas también son engañadas porque, si a Diana Prince le pasa esto de creer-que-nos-enamoramos-de-un-buen-tipo y resulta un hijo de puta, ¿¿¿como no me va a pasar a mi que soy una simple mortal??!
    Tengo que presentarme como una nueva fan: me prestaron tu libro hace 3 meses y desde que lo lei (una lectura desesperada, embalada, voraz… lo termine en menos de dos dias!) estaba ansiosa por volver a disfrutar de tus aventuras! que bueno que volviste a escribir!!!!!!!!!

    • soydianaprince Says:

      Que bueno encontrar una complice en la decepción!
      Pues sí. Tamaña desilusión esto de Mengele. Casi tan grande como enterarme que no estaba condenada al éxito ni a ser una princesa.
      Bienvenida a las aventuras de Diana. El lugar donde, en comparación, uno se siente un poco menos loser.
      He vuelto para quedarme asi que seguime que seguramente te voy a defraudar.
      Eso sí, dejen de prestarse los libros, che! Comprenlos que así no voy a poder jubilarme nunca de la Liga! Besos, Diana

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